(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)
(foto: Bertrand Huet)

tierra

– ¿Cómo mataban gente? –preguntó el fiscal.
– Primero ordenaban al operador de la máquina, al oficial García, que cavara un hoyo. Luego los camiones llenos de gente los parqueaban frente al Pino, y uno por uno, iban pasando. No les disparaban. Muchas veces los puyaban con bayoneta. Les arrancaban el pecho con las bayonetas, y los llevaban a la fosa. Cuando se llenaba la fosa dejaban caer la pala mecánica sobre los cuerpos.

Guatemala vivió durante 36 años una de las más sangrientas guerras. Un genocidio, éste dejó más de 200,000 muertos. El ejército que peleaba contra la insurgencia definió como enemigos internos a los indígenas aduciendo que simpatizaban con la guerrilla y durante cruentos períodos se dedicó a perseguirlos. Con la intención de quedarse con las tierras (bajo la complaciente mirada de la oligarquía nacional) y la justificación de que los indígenas eran enemigos de la patria, el Estado puso en práctica la tierra arrasada. Esta fue una práctica común y característica del conflicto armado guatemalteco. Tropas de soldados del ejército y de las patrullas de defensa civil llegaba a las comunidades indígenas y destruían cualquier cosa que pudiera serles de utilidad para sobrevivir: comida, ropa, cosechas, casas, animales, etc. Quemaba todo. Violaba, Torturaba. Asesinaba. Muchos cuerpos fueron enterrados en fosas comunes que hoy forman parte de la larga lista de evidencias que confirman el hecho.

El anterior testimonio narra una de las formas en que el Ejército construía las fosas previo a asesinar y tirar los cuerpos dentro y fue escuchado durante el juicio por genocidio contra Ríos Montt y Sánchez Rodríguez. Guatemala 2013.

Curaduría: Clare Caroline.
Cámara y fotografía: Bertrand Huet.
Camara: Didier Martial.
Operario: Pascal Pauger.
Asistentes por Estudio Orta: Tiziana Abretti, Sofia Cavicchini, Andrea Rinaudo, Alberto Orta.
Comisionado y producido por Lucy + Jorge Orta.

Realizado durante el Programa de Residencia de Les Moulins. Con el apoyo de University of the Arts London y La Maréchalerie centre d’art Versailles.

(Les Moulins, Francia. 2013)